
La bolsa y los analistas aplauden el acuerdo de Telefónica con China Unicom
La operadora sube un 2,07% ante las posibilidades del mercado asiático.
P. Carmona / A. Ledo
Una alianza estratégica esperada y muy positiva. Es la opinión unánime de los analistas nacionales e internacionales sobre el acuerdo alcanzado entre Telefónica y China Unicom, por el que la primera aumentará su participación en la china del 5% al 8,06%, mientras que ésta entrará en el capital de la española con un 0,885%, convirtiéndose en la primera compañía de telecomunicaciones china que participa en una empresa extranjera.
El primero en dar su veredicto ayer fue el mercado. Telefónica subió un 2,07% —a lo largo del día llegó a ganar un 2,62%—, y cerró en 17,74 euros, a punto de alcanzar la resistencia de los 18 euros. En el año, la operadora sube el 11,9%.
Iván San Félix, gestor de Renta 4, valora el acuerdo por el “potencial espectacular que tiene China, un mercado en el que Unicom es el segundo operador de telefonía fija y móvil y al que hay que entrar como lo ha hecho Telefónica, de la mano de otra compañía”. Alberto Espelosín, de Ibercaja Gestión, añade que “entrar en el mercado chino es extremadamente difícil y Telefónica se encuentra en una posición envidiable”.
Estrategia y sinergias
Para Deutsche Bank, “la alianza crea una base de clientes de 550 millones y por tanto el potencial para generar sinergias a través de las compras conjuntas, I+D y roaming es muy real. Lo que es más importante, este acuerdo accionarial exclusivo asegura la opción de incrementar la inversión a futuro”. Morgan Stanley se pronuncia en la misma línea: “el acuerdo es muy positivo para Telefónica desde un punto de vista estratégico y con vistas a largo plazo. Proporciona un elevado valor estratégico de cara al momento en que China finalmente levante las restricciones a las inversiones de capital extranjero. Además, generará sinergias gracias al roaming o las compras conjuntas”.
Sinergias vía costes es lo que consigue con esta alianza, subraya la analista de SelfBank, Covadonga Fernández. “Telefónica tenía a finales de junio un flujo de caja operativo de 8.156 millones de euros y puede permitirse gastar 700 millones sin problemas”, afirma.
Por todo ello, el director de renta variable de Oddo Securities, Pablo García, asegura que la mayor diversificación convierte a Telefónica en un valor defensivo y con una capacidad de crecimiento por encima de sus comparables. El experto destaca también la mejora de los resultados operativos (OIBDA y FCF) respecto al resto de operadores europeos.
Números
San Félix apunta que “es algo que en el futuro veremos cada vez más: compartir inversiones para reducir gastos es una estrategia muy positiva para el sector”, explica.
Los números también respaldan las opiniones favorables. JP Morgan recuerda que cada una de las empresas invertirá 1.000 millones de dólares (unos 700 millones de euros) en el capital de la otra. Telefónica pagará 11,17 dólares de Hong Kong mientras que la china desembolsará 17,24 euros por título.
Queda pendiente por concretar si la operación se realizará mediante la compra en efectivo de las acciones, lo que implicaría la emisión de 40,73 millones de nuevos títulos de Telefónica, o a través de un intercambio accionarial, para lo que la operadora española utilizaría acciones de autocartera. Telefónica tiene 15 días para elegir por qué opción se decanta.
Según el banco de inversión estadounidense, en caso de que se decida por ampliar capital, las nuevas acciones emitidas diluirían el beneficio por acción (BPA) un 0,5% por año, es decir, que tendría “un impacto muy limitado”.
Más movimientos
El de Telefónica y China Unicom no es el único movimiento en el sector de las telecomunicaciones. Según informaba The Sunday Times este fin de semana, Deutsche Telekom habría iniciado conversaciones con Vodafone, Telefónica y France Telecom para vender su división de T-Mobile en Reino Unido.
De concretarse la operación, no sólo sería un catalizador positivo para la alemana. “También consideramos que la operación beneficiaría al resto de operadores —señala Ibersecurities— dado que reduciría la elevada presión competitiva del mercado británico. El principal problema serían las trabas regulatorias, dado que el operador resultante tendría una cuota de mercado entorno al 40%, por lo que no se podría descartar un reparto de activos entre dos operadores”.