Notas de negocios

1- RIESGO, RETORNO Y VENTAJAS DE NUESTRO SISTEMA.

Es una máxima establecida que en un proceso de inversión el retorno resulta directamente proporcional al riesgo. A mayor espectativa de rendimiento de los fondos, se deberá tener mayor disposición a encarar los riesgos asociados. A menor disposición para encarar los riesgos asociados, se deberá tener menor espectativa de rendimiento de los fondos. Nuestro sistema de inversión rompe con ese esquema establecido porque ofrecemos mayor retorno que el que pueda ofrecer cualquier empresa de la competencia, al tiempo que aseguramos que el inversionista encarará el menor riesgo posible, tan bajo como el que encararía si comprara bonos de los gobiernos más ricos del planeta, pero con un retorno al menos tres veces superior.

2- VENTAJAS DE JURISDICCION Y RETORNO SEGURO.

Los tenedores de bonos de DHC, negociados en una base privada en una jurisdicción en donde el gobierno no carga con impuestos los intereses ganados, tienen asegurado un retorno mínimo anual del 14 %, mientras que los inversionistas que compran participación en los grandes fondos mutuos del mundo, al año de realizada la inversión, pueden encontrarse con que sus fondos (Net Asset Value)en lugar de aumentar pudieran haber disminuido. Ello se debe a que dichos fondos mutuos, abiertos en su mayoría, manejan tal cantidad de miles de millones de dollares que tienen que invertirlos en donde sea con tal de tratar de conseguir algún rendimiento de ellos. Carecen en lo absoluto de las ventajas tácticas de las que nos aprovechamos nosotros, y no pueden darse el lujo de invertir solo en "outperformers" potenciales o empresas que superan el comportamiento del mercado. Además, aunque cuentan con muchos cerebros y muy bien pagados, en ocasiones desarrollan estrategias de crecimiento atendiendo a tendencias sin reparar mucho en valores intrínsecos y correcciones en los valores de mercado. Por tal motivo los fondos de pensiones manejados por esas instituciones encaran al presente varios problemas.

3- LOS GRANDES FONDOS PROVEEN BAJOS E INCIERTOS RETORNOS.

Los inversionistas que compran participación en grandes fondos que invierten solo en empresas integrantes del S&P 500, aunque no encaran grandes riesgos tampoco deben esperar un gran rendimiento, dado que por su enorme volumen de inversión dichos fondos invierten en las 500 y no en una selección de las mejores (outperformers) dentro de esas 500. En períodos de auge no deben esperar un retorno muy superior al 15 %, y en períodos de declinación deben estar preparados para encarar pérdidas. Estos grandes fondos, por el volumen que manejan, tampoco pueden darse el lujo de realizar inversiones tácticas de corto plazo.

4- SEGUROS INSTITUCIONALES, BAJO RETORNO Y PROTECCION LIMITADA.

Los inversionistas que, ante la oferta de máxima protección de los fondos que ofrecen los bancos de los paises más ricos, amparados por seguros institucionales de depósitos, colocan sus fondos en dichas instituciones, saben que no pueden esperar un retorno anual superior al 5 o 6 %, y además deben saber que la protección de los seguros institucionales es limitada y que la mayoría de la veces no arropa la totalidad de los fondos depositados.

5- LIMITACIONES DE LOS BIENES RAICES.

La inversión en bienes raices ( que es una de nuestras principales lineas de inversión, especialmente en cuanto al desarrollo de nuevos proyectos ) debe encararse con conocimiento de causa, en base a la previa comprensión de sus ventajas y riesgos. Al riesgo de poca liquidez de este tipo de inversión se deben sumar los que provienen de la alta complejidad de los estudios de factibilidad requeridos, y de la posibilidad siempre latente de degeneración de las áreas y devaluación de las adquisiciones. Si se trata del financiamiento de transacciones de bienes raices, a los riesgos ya vistos habría que sumar la posibilidad de encarar evaluaciones de precios basadas en apreciaciones no siempre en sincronía con la realidad.

6- INVERSIONES DE ALTO RIESGO.

Muy especulativas y peligrosas pueden resultar las inversiones en exploraciones petroleras, oro y otras que, en algunos casos, pueden prestarse para complejísimas y tenebrosamente urdidas operaciones de fraude.

7- VENTAJAS Y PELIGROS DE LAS OPERACIONES "OFFSHORE".

Los inversionistas deben encarar muy cuidadosamente, con una desconfianza por encima del promedio, cualquier clase de operación del tipo comunmente conocido como offshore (jurisdicción extraterritorial). El término "fuera de la orilla" se origina alrededor de la creación, fuera de Londres, de ciertos tax havens (refugios fiscales) en la islas de Man y otras islitas británicas con tratamiento jurisdiccional especial. Una decisión inteligente debe considerar que si bien es cierto que esas jurisdicciones pudieran ser necesarias y útiles para operaciones de título, no son imprescindibles para la preservación de los activos. Es decir, de ellas se pueden tomar los beneficios sin necesidad de encarar los peligros. Siempre que de depositar o mover fondos se trate se debe lidiar con instituciones de prestigio establecido por largo tiempo y de confiabilidad probada.

8- PELIGRO DE ESTAFA EN CIERTAS OPERACIONES.

Muy peligrosas pueden resultar las ofertas de sindicación de fondos, garantias, etc, porque pudieran ser el frente de una compleja maniobra de estafa.

9- COMPRA-VENTA ESPECULATIVA DE MONEDAS.

Quienes se sumergen en la compra-venta especulativa de monedas deben tener la disposición de encarar las operaciones a realizar como si se tratara de similiares a las que se producen en un casino, con la conciencia clara de que tienen una gran desventaja, son inversionistas, no tahures. Hay muchas alegaciones acerca de que grandes ganadores en la compra-venta especultiva de monedas han contado con información privilegiada proveniente de "insiders" , es decir, que dichos grandes ganadores han contado con cartas marcadas o escondidas.

10- MOVILIDAD ENTRE SECTORES DE LA ECONOMIA.

Bajo las inciertas condiciones de la economía global actual, solo existe una fórmula perfecta para la preservación e incremento de nuestro dinero: implementar un método de inversión que nos proteja de ataduras a un sector económico determinado. Dicho método nos debe garantizar la posibilidad de movernos vertiginosamente de un sector a otro de la economía, en dependencia de hacia donde soplen los vientos favorables. La estrategia de inversión que nos provee la flexibilidad, liquidez y rapidez requerida para movernos con efectividad y sacar ventajas de las crisis coyunturales, consiste en invertir una parte de nuestro capital en la compra-venta científica de propiedad, deuda y valores convertibles de empresas de alta calidad, bajo un manejo experto.

11- ALTO RETORNO Y COMPETITIVAMENTE BAJOS RIESGOS.

Es cierta la posibilidad de producir esa rara combinación de proveerle a los inversionistas altos retornos, al tiempo que se les garantiza que sus fondos estarán sometidos a competitivamente bajos riesgos. Basado en el modelo de inversión a corto plazo sobre empresas de alta calidad sobrevendidas, y utilizando los instrumentos de análisis sobre tendencias históricas, tendencias coyunturales, corrección de precios y reequiparación de los mismos con respecto a sus valores intrínsecos, de conjunto con el uso inteligente de las ventajas del margen, existe gran probabilidad de duplicar el capital en un año. Para inversiones de altos montos el modelo más conveniente y pragmático es el de mediano a largo plazo sobre empresas de calidad excepcional, aplicando las más ventajosas esencias de las fórmulas de análisis de Warren Buffet "El Oráculo de Omaha", de conjunto con una amplia gama de recursos analíticos prácticos, desarrollados por nosotros en base a la experiencia acumulada durante más de una década de estudio y análisis del mercado de valores, y tomando como punto de entrada un momento de descuento sustancial respecto del valor intrínseco de dichas empresas.

12- BONO PRIVADO O EMPRESA CONJUNTA.

DHC tiene un plan estratégico encaminado a acumular fondos adicionales de inversión, solo mediante la negociación de nuestros bonos privados o por medio de empresas conjuntas con empresarios e inversionistas honestos. Todos los fondos conjuntos, o sujetos a obligaciones, son colocados, garantizado por contrato, en cuentas de inversión consolidadas, bajo custodia de instituciones financieras y de corretaje prestigiosas y seguras, e invertidos de acuerdo con nuestros modelos. DGHC provee todas las garantias y seguridades legales y financieras posibles, y garantiza un retorno anual mínimo de 14 %, el mínimo más alto que una empresa seria puede ofrecer. DHC garantiza además, los más bajos riesgos en relación con la competencia. Cada contrato debe tener un valor mínimo de un millón de balboas (igual valor que U.S.D.). Con el fin de proveerle a los inversionistas y socios de empresas conjuntas, la mayor transparencia y seguridad posibles, DGHC tiene solo una residencia central, y una sola jefatura central ( headquarters), para todas las operaciones financieras y de negocios a nivel global. Todas las garantias ofrecidas por DHC son formalizadas bajo declaración jurada y notarizada, de persona física y jurídica, y contienen la formalidad y el ritual que advierte, que el no actuar conforme a lo expresado sería constitutivo de los delitos de perjurio y fraude por parte del presidente de DHC, que además de la responsabilidad penal estaría obligado a producir todas las reparaciones económicas y de la índole que resulte necesaria de acuerdo con la ley. El contrato de bono privado o empresa conjunta, se redacta en castellano además de la versión en inglés, en base a nuestra proforma general, de acuerdo con las leyes jurisdiccionales del pais de residencia de nuestra jefatura central. El cierre del contrato e intercambio de instrumentos debe hacerse como regla en dicha jurisdicción, y de no ser así, al menos para surtir efecto en dicha jurisdicción. Ello resulta muy conveniente para el inversionista o socio, en función de proveerle las mayores garantias y seguridades legales posibles, dado que las declaraciones juradas del emisor, hechas y notarizadas en la jurisdiccion donde reside su headquarter, tendrian un efecto devastador en el obligado de no cumplir estrictamente lo declarado, debido a que cada contrato firmado compromete y está respaldado por la totalidad de los activos de DHC, que como se establece en el acuerdo, sus títulos deberán estar perfectamente localizados en la jurisdicción de su headquarter, aunque estén invertidos en cualquier parte del planeta.

13- GARANTIAS Y SEGURIDADES.

El inversionista siempre debe desconfiar con respecto a donde pone su dinero porque nunca faltan individuos u organizaciones a la caza de personas desprevenidas. Por ello, antes de tomar la decisión de invertir, debe reclamar, exigir, todas las garantias y seguridades imaginables.

14- RIESGO DE INCUMPLIMIENTOS DEL CONTRATO.

En todo contrato siempre se corre el riesgo de incumplimientos. Por ello, el contrato debe ser minucioso y contemplar hasta la más mínima posibilidad de incumplimientos para establecer de antemano los remedios necesarios ante cualquier eventualidad. El contrato de DHC le ofrece adicionalmente al inversionista la posibilidad de que pueda demandar con facilidad al emisor, dado que este se obliga en el mismo a pagar todos los gastos del proceso judicial en caso de incumplimientos, incluidos los procesos de apelación, por lo cual siempre habrá muchos abogados dispuestos a tomar el caso en contingencia. También el emisor se obliga a proveer a los inversionistas la posibilidad de inspeccionar los estados de cuenta corriente y de inversiones mensuales, que constituyen una verdadera radiografia financiera del grupo de empresas, y detallan todas las operaciones realizadas, su tipo, su monto, holdings vigentes, balances , márgenes utilizados, etc. No abunda este estilo de negocio, en donde los inversionistas pasivos pueden darse el lujo de contar con tanta información sobre sus inversiones .

El término negocio deriva de las palabras latinas nec y otium, es decir, lo que no es ocio. Para los romanos otium era lo que se hacía en el tiempo libre, sin ninguna recompensa; entonces negocio para ellos era lo que se hacía por dinero.[1] Es una ocupación lucrativa que cuando tiene un cierto volumen, estabilidad y organización se llama empresa.[2] También es la consecuencia de la correcta administración de los recursos con un resultado económicamente positivo para las partes; es importante señalar que no solamente puede ser dinero sino relaciones de poder.

Por la extensión, la palabra se hizo sinónima "de una empresa individual comercial" (tan recientemente como el siglo XVIII) y tomaba también a veces el sentido "del nexo de actividades comerciales" o "de los representantes de la actividad comercial".

Específicamente, negocio puede referirse a entidades individuales de la economía. En algunas jurisdicciones legales, tales entidades son reguladas por la ley para conducir las operaciones a favor de empresarios. Un negocio industrial es referido comúnmente como una industria: por ejemplo:

Industria de entretenimiento
Industria de lechería
Industria pesquera
En su etimología negocio implica también "negación del ocio". Esta negación del ocio o del deseo de éste puede vincularse a la discusiones interdisciplinarias sobre la racionalidad humana y la angustia de la muerte.

La empresa es la unidad económico-social, con fines de lucro, en la que el capital, el trabajo y la dirección se coordinan para realizar una producción socialmente útil, de acuerdo con las exigencias del bien común. Los elementos necesarios para formar una empresa son: capital, trabajo y recursos materiales.

En general, se entiende por empresa al organismo social integrado por elementos humanos, técnicos y materiales cuyo objetivo natural y principal es la obtención de utilidades, o bien, la prestación de servicios a la comunidad, coordinados por un administrador que toma decisiones en forma oportuna para la consecución de los objetivos para los que fueron creadas. Para cumplir con este objetivo la empresa combina naturaleza y capital.

En Derecho es una entidad jurídica creada con ánimo de lucro y está sujeta al Derecho mercantil. En Economía, la empresa es la unidad económica básica encargada de satisfacer las necesidades del mercado mediante la utilización de recursos materiales y humanos. Se encarga, por tanto, de la organización de los factores de producción, capital y trabajo.

Clasificación de las empresas [editar]Existen numerosas diferencias entre unas empresas y otras. Sin embargo, según en qué aspecto nos fijemos, podemos clasificarlas de varias formas. Dichas empresas, además cuentan con funciones, funcionarios y aspectos disímiles, a continuación se presentan los tipos de empresas según sus ámbitos.

Según la actividad o giro Las empresas pueden clasificarse, de acuerdo con la actividad que desarrollen, en:

Industriales. La actividad primordial de este tipo de empresas es la producción de bienes mediante la transformación de la materia o extracción de materias primas. Las industrias, a su vez, se clasifican en:
Extractivas. Cuando se dedican a la explotación de recursos naturales, ya sea renovables o no renovables. Ejemplos de este tipo de empresas son las pesqueras, madereras, mineras, petroleras, etc.
Manufactureras: Son empresas que transforman la materia prima en productos terminados, y pueden ser:
De consumo final. Producen bienes que satisfacen de manera directa las necesidades del consumidor. Por ejemplo: prendas de vertir, alimentos, aparatos electricos, etc.
De producción. Estas satisfacen a las de consumo final. Ejemplo: maquinaria ligera, productos químicos, etc.
Comerciales. Son intermediarias entre productor y consumidor; su función primordial es la compra/venta de productos terminados. Pueden clasificarse en:
Mayoristas: Venden a gran escala o a grandes rasgos.
Minoristas (detallistas): Venden al menudeo.
Comisionistas: Venden de lo que no es suyo, dan a consignación.
Servicio. Son aquellas que brindan servicio a la comunidad que a su vez se clasifican en:
Transporte
Turismo
Instituciones financieras
Servicios publicos (energia, agua, comunicaciones)
Servicion privados (asesoría, ventas, publicidad, contable, administrativo)
Educación
Finanzas
Salubridad

Según la forma jurídica Atendiendo a la titularidad de la empresa y la responsabilidad legal de sus propietarios. Podemos distinguir:

Empresas individuales: si solo pertenece a una persona. Esta no puede responder frente a terceros con todos sus bienes, es decir, con responsabilidad ilimitada, o sólo hasta el monto del aporte para su constitución, en el caso de las empresas individuales de responsabilidad limitada o EIRL. Es la forma más sencilla de establecer un negocio y suelen ser empresas pequeñas o de carácter familiar.

Empresas societarias o sociedades: constituidas por varias personas. Dentro de esta clasificación están: la sociedad anónima, la sociedad colectiva, la sociedad comanditaria y la sociedad de responsabilidad limitada

Las cooperativas u otras organizaciones de economía social.

Según su dimensión No hay unanimidad entre los economistas a la hora de establecer qué es una empresa grande o pequeña, puesto que no existe un criterio único para medir el tamaño de la empresa. Los principales indicadores son: el volumen de ventas, el capital propio, número de trabajadores, beneficios, etc. El más utilizado suele ser según el número de trabajadores. Este criterio delimita la magnitud de las empresas de la forma mostrada a continuación:

Microempresa si posee menos de 10 trabajadores.
Pequeña empresa: si tiene menos de 50 trabajadores.
Mediana empresa: si tiene un número entre 50 y 250 trabajadores.
Gran empresa: si posee más de 250 trabajadores.

Según su ámbito de actuación En función del ámbito geográfico en el que las empresas realizan su actividad, se pueden distinguir

Empresas locales
Regionales
Nacionales
Multinacionales
Transnacionales
Mundial

Según la titularidad del capital Empresa privada: si el capital está en manos de accionistas particulares (empresa familiar si es la familia, empresa autogestionada si son los trabajadores, etc.)

Empresa pública: si el capital y el control está en manos del Estado

Empresa mixta: si la propiedad es compartida

Según la cuota de mercado que poseen las empresas [editar]Empresa aspirante: aquélla cuya estrategia va dirigida a ampliar su cuota frente al líder y demás empresas competidoras, y dependiendo de los objetivos que se plantee, actuará de una forma u otra en su planificación estratégica.

Empresa especialista: aquélla que responde a necesidades muy concretas, dentro de un segmento de mercado, fácilmente defendible frente a los competidores y en el que pueda actuar casi en condiciones de monopolio. Este segmento debe tener un tamaño lo suficientemente grande como para que sea rentable, pero no tanto como para atraer a las empresas líderes.

Empresa líder: aquélla que marca la pauta en cuanto a precio, innovaciones, publicidad, etc., siendo normalmente imitada por el resto de los actuantes en el mercado.

Empresa seguidora: aquélla que no dispone de una cuota suficientemente grande como para inquietar a la empresa líder.

Características de una empresa
Elementos que la componen Una empresa combina tres factores que son:

Factores activos: empleados, propietarios, sindicatos, bancos, etc.
Factores pasivos: materias primas, transporte, tecnología, conocimiento, contratos financieros, etc.

Organización: coordinación y orden entre todos los factores y las áreas.

Factores activos []Personas físicas y/o jurídicas (entre otras entidades mercantiles, cooperativa, fundaciones, etc.) constituyen una empresa realizando, entre otras, aportación de capital (sea puramente monetario, sea de tipo intelectual, patentes, etc.). Estas "personas" se convierten en accionistas de la empresa.

Participan, en sentido amplio, en el desarrollo de la empresa:

Administradores.
Clientes.
Colaboradores y partners.
Fuente financiera.
Accionistas.
Suministradores y proveedores.
Trabajadores.

Factores pasivos Todos los que son usados por los elementos activos y ayudan a conseguir los objetivos de la empresa. Como la tecnología, las materias primas utilizadas, los contratos financieros de los que dispone, etc.

Áreas funcionales
Organización jerárquica y departamental de una empresaDentro de una empresa hay varios departamentos o áreas funcionales. Una posible división es:

Producción y logística
Dirección y recursos humanos
Comercial (marketing)
Finanzas y administración
Sistemas de información
Ventas
Pueden estar juntas o separadas en función del tamaño y modelo de empresa.

Buen gobierno empresarial Las prácticas de buen gobierno empresarial varían enormemente en cuanto a su detalle y aplicación de país a país. Básicamente su objetivo es generar confianza ante accionistas, empleados, actores económicos y sociedad en general.

Elementos esenciales del "buen gobierno empresarial" son:

Transparencia informativa
Informes y auditoría de cuentas
Códigos éticos
Gestión del riesgo
Protección del patrimonio
Planificación estratégica
Dentro de estos aspectos deben contemplarse como integrantes:

el buen gobierno de los recursos humanos
el buen gobierno de la calidad
el buen gobierno de los sistemas de información y las comunicaciones
el buen gobierno medioambiental
el buen gobierno de la tecnología

Empresa moderna En el ejercicio de su actividad económica, la empresa moderna ha producido indudables beneficios sociales. En general, ha proporcionado al público un abastecimiento oportuno y adecuado y una distribución más efectiva de bienes y servicios.

A través de la difusión del crédito, ha incrementado la capacidad de compra de grandes sectores de la población y, por medio de la publicidad, les ha llevado el conocimiento de nuevos y útiles productos capaces de satisfacer sus necesidades generales. Además, el aumento en la productividad y la producción en masa le han permitido la reducción de precios.

[...]cualquier servicio que verdaderamente preste el gobierno podría ser suministrado en forma mucho más eficiente y moral por la empresa privada y cooperativa

Murray Rothbard, Hacia una nueva libertad
Sin embargo, es evidente que hoy no basta que la empresa cumpla simplemente con sus finalidades económicas. La gente, en general, espera de ella que tome parte también en otras áreas de la vida social y aporte soluciones.

Por otra parte, la empresa, para sobrevivir y desarrollarse plenamente, necesita hacerlo dentro de una economía de mercado. Esta economía de mercado, decía el economista Wilhelm Röepke, "es un sistema de relaciones contractuales, de millones de economías aisladas en complicada interrelación, pero que gracias al mecanismo del mercado se conjugan en un todo ordenado, en una combinación de libertad y orden que probablemente constituye la máxima medida de lo que a la vez puede conseguirse de ambos".

Y sostiene que una economía de mercado bien ordenada precisa de un marco claro que plantea al Estado tareas importantes: un sistema monetario sano y una política crediticia prudente; un orden jurídico que excluya lo más posible los abusos de la libertad de mercado y que vele porque el éxito sólo se consiga por la prestación genuina de un servicio, y por último, una multitud de medidas e instituciones que aminoren al máximo las numerosas imperfecciones de la economía de mercado, con énfasis en una cierta rectificación de la distribución de la renta y en la seguridad y protección de los débiles.

Una de las cuestiones de carácter social muy importante y polémica a la vez, es el pago de impuestos que debe hacer la empresa al Estado. Los impuestos existen no solamente para el sostenimiento de la administración gubernamental, los servicios públicos, la seguridad social y la realización de obras de infraestructura, sino que son uno de los pocos medios disponibles para la redistribución del ingreso.

Por eso, cada una de las decisiones que la empresa toma hoy –instalar una planta, lanzar un nuevo producto, despedir personal, competir agresivamente, modernizar sus operaciones, importar o exportar– afecta a una multitud de personas que no tienen voz en el mercado clásico, pero que crecientemente crean nuevas condiciones de mercado, a través de presión social, admoniciones morales o disposiciones legislativas.

Finalidades económicas y sociales de la empresa [editar]De ahí que la empresa es la institución clave de la vida económica, manifestación de la creatividad y libertad de las personas.

Esencialmente, es un grupo humano al que unos hombres le aportan capital, otros, trabajo y, otros más, dirección, con las finalidades económicas consiguientes:

Finalidad económica externa, que es la producción de bienes o servicios para satisfacer necesidades de la sociedad.

Finalidad económica interna, que es la obtención de un valor agregado para remunerar a los integrantes de la empresa. A unos en forma de utilidades o dividendos y a otros en forma de sueldos, salarios y prestaciones. Esta finalidad incluye la de abrir oportunidades de inversión para inversionistas y de empleo para trabajadores. Se ha discutido mucho si una de estas dos finalidades está por encima de la otra. Ambas son fundamentales, están estrechamente vinculadas y se debe tratar de alcanzarlas simultáneamente. La empresa está para servir a los hombres de afuera (la sociedad) y a los hombres de adentro (sus integrantes).

Las finalidades sociales de la empresa son las siguientes:

Finalidad social externa, que es contribuir al pleno desarrollo de la sociedad, tratando que en su desempeño económico no solamente no se vulneren los valores sociales y personales fundamentales, sino que en lo posible se promuevan.

Finalidad social interna, que es contribuir, en el seno de la empresa, al pleno desarrollo de sus integrantes, tratando de no vulnerar valores humanos fundamentales, sino también promoviéndolos.

La empresa, además de ser una célula económica, es una célula social. Está formada por hombres y para hombres. Está insertada en la sociedad a la que sirve y no puede permanecer ajena a ella. La sociedad le proporciona la paz y el orden garantizados por la ley y el poder público; la fuerza de trabajo y el mercado de consumidores; la educación de sus obreros, técnicos y directivos; los medios de comunicación y la llamada infraestructura económica. La empresa recibe mucho de la sociedad y existe entre ambas una interdependencia inevitable. Por eso no puede decirse que las finalidades económicas de la empresa estén por encima de sus finalidades sociales. Ambas están también indisolublemente ligadas entre sí y se debe tratar de alcanzar
unas, sin detrimento o aplazamiento de las otras.

Esto es lo que conocemos como responsabilidad social empresarial, el rol que la empresa tiene para con la sociedad que va más allá de la mera producción y comercialización de bienes y servicios, sino que también implica el asumir compromisos con los grupos de interés para solucionar problemas de la sociedad. En el Portal de RSC de Chile podemos encontrar una enumeración de los beneficios concretos y tangibles que significa para la empresa:

Un incremento de la productividad, ya que el trabajador está a gusto en la empresa y se le capacita para que lo haga cada vez mejor;
Mejoramiento de las relaciones con los trabajadores, el gobierno y con las comunidades a nivel regional y nacional;
Un mejor manejo en situaciones de riesgo o de crisis, ya que se cuenta con el apoyo social necesario;
Sustentabilidad en el tiempo para la empresa y para la sociedad, dado que RS fortalece el compromiso de los trabajadores, mejora su imagen corporativa y la reputación de la empresa, entre otros.

Imagen corporativa y reputación: frecuentemente los consumidores son llevados hacia marcas y compañías consideradas por tener una buena reputación en áreas relacionadas con la responsabilidad social empresarial. También importa en su reputación entre la comunidad empresarial, incrementando así la habilidad de la empresa para atraer capital y asociados, y también con los empleados dentro de la empresa.

Rentabilidad de sus negocios o perfomance financiera: se refiere a la relación entre prácticas de negocio socialmente responsables y la actuación financiera positiva. Se ha demostrado que las empresas fieles a sus códigos de ética resultan de una perfomance de dos a tres veces superior respecto a aquellas que no los consideran, de esta forma las compañías con prácticas socialmente responsables obtienen tasas de retorno a sus inversiones muy superiores a las expectativas.

Reducción de Costos Operativos: Son múltiples las iniciativas que logran reducir costos a las empresas, principalmente del área ambiental, como los es el reciclaje, que genera ingresos extras.

Acceso al Capital: Las compañías que demuestran responsabilidades éticas, sociales, y medioambientales tienen acceso disponible a capital, que de otro modo no hubiese sido sencillo obtener.
Fuente: Wikipedia